miércoles, 8 de abril de 2015

MONTEVIDEO en canciones

Me llegaron algunos comentarios de amigos artistas inquietos y desconformes, algunos incluso enojados, sobre un disco que salió recientemente. Veamos de qué se trata.
AYUÍ/Tacuabé sacó un disco notable: Montevideo en canciones.
Debo confesar que no descubro aún un indicio de forma, llamémosle una “ruta auditiva”, a seguir a lo largo de estas 42 canciones. No le encuentro un criterio, ni de género, ni cronológico, ni alfabético, ni mucho menos tonal. Tengo la fuerte sospecha de que la compilación obedece a algo tan aleatorio, que linda con la desprolijidad. Casi como quien mezcla los naipes del truco para “hacer paquete”, pero al revés, es decir: desarmando todo posible “paquetito”.
Con alegría constato que incluyen autores contemporáneos, nuevos creadores de nuestra Montevideo, pero también pienso, que de la misma manera que incluyen algunos temas que no parecen estar demasiado atados a lo que parece ser la temática (es decir: a Montevideo), excluyen a otros temas, que son francamente imprescindibles.
También extraño mayor presencia femenina. Sabemos que existe una abrumadora mayoría masculina en cuanto a compositores se refiere, pero no estaría mal, por ejemplo, incluir el tema de “Adiós mi barrio” de Collazo y Soliño, en la versión de Malena Muyala o la de Gabriela Morgare. Por un lado porque son cantantes actuales, jóvenes, mujeres, y por otro lado porque respetan más la versión original del tango en cuestión, devenido en candombe por la versión de los Olimareños.
Extraño la voz de Lágrima Ríos. Extraño el “Rap”, no puedo creer que no exista un tema de LaTejaPride, o de Santullo (por nombrar a dos de los más conocidos) pasible de ser incluido en el CD. Es entonces cuando nos volvemos a plantear la pregunta: ¿cuál es el criterio de selección?
Hagamos nuestra propia compilación. En cuanto a las canciones que ya están en el disco, cada cual sabrá qué tema (o versión) NO incluiría.
Pero estoy seguro que todos estarán de acuerdo en incluir – con una mente abierta y democrática - las canciones que pongo a continuación.
Invitamos a escuchar estos temas, más allá de si nos gustan todas o no.

Por mi lado nunca compuse ningún tema a Montevideo, lo único que tengo es este brevísimo poema:
Montevideo
Un río te pinta la sonrisa
el sol mira sobrio
a una luna que brilla
sin mucha convicción 





















..Aaaah! casi me olvido de Carlos Vidal:




sábado, 28 de marzo de 2015

Efemérides


28 de marzo de 1942, se nos murió Miguel Hernández.  

Hace tiempo hubo un hombre entre nosotros,
alegre, iluminado,
que amó y vivió, cantaba hasta en la muerte,
libre como los pájaros.
¡Qué bonito sería! 
Nace, escribe, muere desamparado.
José Agustín Goytisolo

No recuerdo desde cuándo me fascinaron sus poemas, en la aventura de leer. Recuerdo que me topé con ellas luego de Lorca, con el cual a su vez me topé luego de “Platero y yo” de Juan Ramón Jiménez, al cual me guiaron “Mi planta de naranja-lima” (José Mauro de Vasconcelos), “Juan Salvador Gaviota” (Richard Bach), y  -al inicio de todo – “El principito” (Antoine de Saint-Exupéry).
Recuerdo muy claramente – eso si – las emociones que me revoloteaban cuando estuve en su casa en Orihuela, al pasar al patio trasero, donde solía tener las cabras, sentir con mis manos la corteza suave de la higuera, y al levantar la vista, admirar el muro montañoso que se alza justo detrás.
No pondremos en este blog ningún poema de Miguel. Me resulta imposible seleccionar. Cada palabra, cada verso… me desgarra.

Invitamos a escuchar esta magnífica versión de “Vientos del Pueblo” (me gusta recordar al Miguel leyendo sus poemas en las trincheras).




Compartimos el siguiente poema, mi humildísimo homenaje a este hermano Poeta:

Al Poeta  
Cual presa de lirismo inevitable, una vez más me sorprende el amor de Miguel.

Envidia mi sangre, admira mi alma
y quisiera poseer
algo de su piel curtida,
del paisaje sus ojos,
de sus vuelos el plumaje.

Bajo la sombra del frutal
llegar herido, hermano
y con tristeza de bala brutal
estrecharte la mano,
robarme todo tu dolor.

Arrancar de su interior
dulces sus entrañas
llevarlo conmigo siempre
sus palabras, sus uñas rotas,
su sangre escupida en cada verso
poder dejarte poeta
de despedida en la frente un beso.

Bajo la sombra del frutal
llegar herido, hermano
y con tristeza de bala brutal
estrecharte la mano,
robarme todo tu dolor.